Y es que, los malos, con su contrapeso, son el otro centro necesario para mover el motor de una historia: casi siempre son la fuente de los conflictos. Entre los malos y malditos que don Fernando Savater menciona, están célebres personajes Lady Macbeth, de la famosa obra de Shakespeare, Gollum del Señor de los Anillos, los Velocirraptores en Jurasic Park y bueno, una que a nuestro modo de ver es discutible, La Criatura en la célebre novela de terror Frankenstein. Ahora bien, lo divertido del libro es que mientras se lee, uno va recordando lo desgraciados que han sido esos personajes, y además, es agradable sentarse entre amigos a buscar malos y malditos en la literatura, en las películas y hasta en las compilaciones históricas.
El autor diferencia entre ser malo y ser maldito. Para Savater, los “verdaderos malos” son aquellos que pudiendo ser buenos, eligen ser malos, porque prefieren “fastidiar al prójimo, abusar de los débiles y apoderarse de lo que les gusta sin respetar a nadie”. En cambio, los malditos son “los que quieren ser buenos, pero acaban haciendo pupa porque los demás no les ayudan, les rechazan o no les entienden”. Estos malditos son “los buenos con mala suerte”.
Es un libro muy entretenido y agradable, con acertadas reflexiones sobre las motivaciones humanas. Por suerte para los lectores, los malos de las ficciones no son tan malos como los de la realidad.
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