Era un mundo feliz: No había guerra, ni hambre, ni pobreza. El gran gobierno mundial se encargaba de suplir todas las necesidades humanas: Tenían alimento y vestido seguro, no había matrimonios ni familia: los niños eran fabricados por el gobierno y las mujeres eran esterilizadas para evitar embarazos al azar que rompieran con su sistema de casta tan efectiva.
Los ciudadanos de aquel mundo después de realizar labores bastante sencillas podían entregarse al hedonismo: ver una película sexual, usar el soma (droga que hacer olvidar cualquier problema que exista), hacer una orgía, tener relaciones sexuales con cualquier persona del sexo opuesto que, por supuesto, no iba a rechazarte, la libertad sexual completa: Todos pertenecen a todos, decía una voz todas las noches desde que los niños nacían para irlos condicionando desde pequeños hacia el "goce" social. No había tareas domesticas y no tenían que aprender nada fuera de lo que estaban destinados a hacer, el gobierno se encargaba de que todo continuara así. Era un mundo perfecto, un mundo feliz.
Cuando Aldous Huxley escribió esta novela en 1932 estaba convencido que era el camino a que la humanidad se dirigia lentamente: Una cultura orientada a la búsqueda del placer y el bienestar material así se tenga que desterrar cualquiera cosa que pueda ocasionar algún conflicto y cuando la revisó 30 años después se dio cuenta que estaba equivocado, este mundo se estaba acercando muy rápido a su visión distópica.
Pienselo bien: ya hay países del primer mundo donde las drogas son legales y no hablemos de los antidepresivos y las que mejoran el desempeño sexual que se pueden conseguir en muchos casos sin recetas medicas, las tasas de natalidad disminuyen a medida que los países se desarrollan causando serios problemas a los países que se van llenando de envejecientes retirados y no tienen jóvenes con quienes sustituirlos. Los gobiernos han adoptado medidas como entregar dinero, reducir impuestos y mejores condiciones laborales, pero... ¿Cuanto tardaran para considerar la reproducción algo demasiado importante como para dejarlo a mano de los ciudadanos?
La promiscuidad sexual no es solo común sino alentada: es mas fácil que la gente repruebe una persona joven que no desee entregarse libremente a los placeres de la carne que una persona joven que se abstenga, sobre todo los varones pero las casihembras estan teniendo la misma presion social de "gozar" su juventud, a menos que pertenezca a algún movimiento religioso extremista. La monogamia se ridiculiza y con los escándalos sexuales de nuestros lideres se cuestiona cada día. Los divorcios son socialmente aceptados y en cierta forma alentados; ya se habla hasta de matrimonios renovables de siete años. Después de todo la cohabitación tiene muchas de las ventajas legales pero menos "problemas" que los matrimonios sobre todo a la hora de separarse y muchas parejas jóvenes la están tomando como alternativa.
Los métodos contraceptivos son fáciles de conseguir, tenemos adolescentes de treinta años que todavía estan "muy jóvenes" para sentar cabeza y ese periodo de adolescencia sigue extendiendose para poder saciar todas las necesidades hedonistas antes de "atarse" al matrimonio, la familia y todas las responsabilidades que ellos acarrean. La publicidad nos bombardea constantemente con imágenes que nos convencen que de alguna manera hay una norma a la cual ajustarse y que sin ellas no seremos realmente "felices": El dinero, las modas, el peso ideal, los trabajos de ensueño, los autos, la pareja, la casa...
Vivimos ya, en las etapas primarias de un Mundo Feliz. ¿La pregunta es ese es el mundo en el que queremos que este se convierta? Y si no ¿Todavía se puede hacer algo?








